viernes, 24 de septiembre de 2010

G-Files

(Geriatric Files)

Ayer, por cuestiones de trabajo, tuve que ir a visitar un geriátrico abandonado
Tomar medidas, fotografiar, etc.
El lugar es inmenso, tiene unos jardines muy bonitos y también salones amplios y lujosos, ya que originalmente era una antigua y lujosa casona de principios del siglo XX, en el barrio de Flores, que para esa época era una especie de barrio suburbano, que comenzaba a verse unificado al resto de la ciudad de Buenos Aires
Las habitaciones, adaptadas al uso como hogar privado para ancianos, probablemente en la década del ochenta, son horrorosas, parece que inevitablemente se piensa que un viejo no necesita de estética alguna, inclusive, no necesita ventanas, para qué? Si el lugar tiene los jardines…
Cada habitación tiene dos o más camas, dependiendo de la superficie de cada habitación, hay algunos baños comunes, con muchas manijas y barandas para agarrarse, algunos pasillos, que sospecho que involuntariamente funcionan como símbolo de esperanza por aquello de que “hay una luz al final del túnel”


Fotografié todo.
Al llegar a Una de las últimas habitaciones del primer piso, que da a la calle, con las celosías cerradas, directamente tome la foto con flash, sin encender la luz.
Al ver la fotografía en la pantalla de mi cámara, sentí que se me erizaban los pelitos de la nuca
Estaba solo en la gigantesca casona, que conserva todos los muebles, camas, sillas y lámparas
Una casona que hasta hace un par de años estaba habitada por viejos que uno puede imaginar, sentados en el bode de las camas, o acostados, esqueléticos, mirando con los ojos vidriosos el techo, la boca entreabierta, en piyamas y camisones, las pantuflas al costado de las camas
Esperando el final
Recordando quien sabe que recuerdos en collages de memorias
Pensando el lo que se acerca
Pensando quien será el próximo
Yo mismo pensando en que ya no soy joven
Y en la foto, la ventana cerrada, cortinas, las camas tendidas, las colchas rayadas, un poco de una silla, el ventilador de techo
Y los fantasmas de tantos que habrán terminado allí dando vueltas por la habitación
Como ateo y escéptico que soy quede perplejo por unos momentos, mirando la pantalla de la cámara

Enseguida encontré la explicación racional: en la oscuridad total, el flash había rebotado contra los metales cromados de las camas generando ese extraño efecto sobre las paredes
Termine rápido mi trabajo, necesitaba salir de allí, pero antes, para contrarrestar, me tome una imagen de mi mismo en el geriátrico

Iba a poner música en este post, pero no me decidí entre Ghost in the Machine de The Police o la música de los XFiles, piensen ustedes en la que más les convenga

6 comentarios:

El guardian de la maldita ota dijo...

yo le pondria como banda sonora el Réquiem en re menor, K. 626 del amigo Amadeus.

No se si volvere a ser el mismo despeus de verte en esa foto.

la goli dijo...

para mi son almitas ( las de la foto, ningun rebote de flash) y prefiero Ghost in the Machine de The Police ja

milo temesvar dijo...

Ghosts de Albert Ayler?
Pero el problema no es la musica, mas bien tu capacidad de identificarte con el ambiente, como Zelig. Y si te mandan a refaccionar una carcel?

Eduardo dijo...

Tango en segunda no hubiera estado????
Horrible, verdad? Imaginense lo que hubiera sido en en geriatrico del estado....

una tal condesa barthory dijo...

será que las cosas se van poniendo tan horribles,tan tristes y dolorosas que solo sobrevive un instinto base para que te agarres de la baranda y te vayas arrastrando de rodillas a la luz,o a lo que sea y que el final te envuelva?es el secreto para que nadie quiera morirse mientras es joven

carmen dijo...

Muy buen texto Don Gloria.
Por esas cosas de la sincronía,estoy leyendo un libro sobre la vejez de Doris Lessing que se llama La buena vecina.
No lo lea todavía,mejor espérese a que se le pase lo espirituado.
Y sí pos,la vejez con sus alas de insecto nos espera al final de ese túnel.A todos.A todos los que vivamos lo suficiente,claro.
UUUUUUUUUUHHHH
Que fuerte.