martes, 16 de noviembre de 2010

1964: el Otro Episodio

(en realidad eran las 11.15)



Aclaro enseguida que no hay contratos publicitarios que financian este post. Se habla en cambio de una repentina visión que he tenido hoy en las cercanías de la N.S. del Pilar. En realidad aquel águila del Fernet es visible a todos los que pasan en los alrededores;  pero si hablo de visión, es por el impacto que la vista del águila ha tenido sobre la parte más ancestral de mi memoria:  es como si algunas entidades aparecidas por el pasado me hubieran puesto en frente a un deber moral, por demasiado tiempo descuidado.
Ok, se ve que el momento ha llegado.
Muchos (?) recordarán el Episodio de la Plumita;  acontecimiento transmitido por décadas por testigos y presuntos testigos hasta ser tallado por la eternidad en este blog (y en Nulla).

De aquel mío volver en Buenos Aires en el 1964 se ha dicho;  y también de como el exceso de atención de decenas de familiares me haya causado un raro estado de imbecilidad ("uno de los pocos casos de regreso infantil en un niño de siete años"). Bien. Después del Episodio de la Plumita, el Episodio del Aguila del Fernet ha ocupado la segunda posición en la especial clasifica de los Episodios Míticos de aquel año; y también eso causado por aquel momentáneo retraso mental de que fui víctima.
Pues, he dicho todo, me parece. Por fin tengo la conciencia limpia, al menos relativamente a mis deudas con el pasado remoto.
Un saludo.


P.S. Ah, claro, el episodio: bien, no lo contarè; solo con haber admitido su existencia, siento de haber terminado con mi deber, puedo alejarme tranquilo.

6 comentarios:

milo temesvar dijo...

(todavia no hubo revision del texto por el doctor La Preglia).

Marone dijo...

deseo declarar lo siguiente: YO CONOCI A MILO TEMESVAR!

Eduardo dijo...

Resulta evidente que el episodio aún mantenido en secreto por su protagonista, ha calado hondo en su mente, grabándolo a fuego.
Siendo un seguidor y analista de la obra de Tesmevar, puedo ahora, y salvando las distancias, hacer alguna relación entre el águila de la infancia, los valiosos segundos destinados a la visión de un par de palomas (palomas que intentaban representar al àguila?)en su obra "la cena", creo que parte dos o tres, si mal no recuerdo, y finalmente la descarnada confesión encontrada en éste relato.

Todos los círculos cierran a lo largo de la vida, y presumo que èste es un ejemplo mas de tal aseveración.

el gloria dijo...

hemos decidido dejar tal como Milo publico el manuscrito (MIlo escribe sobre cuadernos de colegio ccon pluma a fuente, y solo despues su fiel criada Gracia lo levanta a internet), decia, porque de esa forma se resalta la problematica de la trasculturacion pendular que sufre cotidianamente su genial personalidad, dandole un rasgo de riqueza florida a su discurso, siempre misterioso:
Nota del Signore Profesore Washington T. La Preglia, Traddutore Multilinguistico

milo temesvar dijo...

Sì, es un periodo en el cual estoy bastante transculturado pendularmente. Por lo tanto, son bien aceptadas las puntuales analisis del Psiquiatra Doctor Dreide. Al margen de todo esto, aprovecho para saludar y recordar a Rubén que http://selfbloggtraiters.blogspot.com/ está esperando que también él se una a los otros ya presentes.
Un agradecimiento al prof. LaPreglia, nacido como personaje segundario de un guion (debidamente abortado), y crecido con sus proprias fuerzas, en manera independiante de nuestras voluntades.

El guardian de la maldita ota dijo...

y yo quiero aclarar otra cosa:
YO LO CONOCI A RUBEN!
A Milo ya lo conocia.